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Juicio por jurados. Instrucciones al jurado. Valor de los alegatos. Cuestiones de hecho y cuestiones de derecho. Duda Razonable

Sumario: 

Tribunal de Impugnación Provincial

CAYULEF, VICENTE S/Homicidio, Legajo 550/2014

Integración del Jurado. Art. 198 inciso 6° del Código Procesal Penal. Entorno social y cultural del imputado. Audiencia de selección de Jurados. Planteo tardío.

“...la Defensa tuvo la posibilidad de plantear la cuestión (integración del Jurado) en el momento procesal oportuno, esto es, en la Audiencia de Selección...” (del voto del Dr. Fernando J. Zvilling).

Instrucciones al Jurado. Objeciones.

 “...La instrucción propuesta por la Fiscalía en el sentido que “Las presentes instrucciones deben ser consideradas como un todo”... generó una discusión innecesaria, ya que da la impresión de tratarse de una mera regla semántica de interpretación, que no agrega ni quita nada a las instrucciones. El sentido común indica que...las instrucciones no podían ser interpretadas aisladamente –y posiblemente en forma contradictoria-...También es necesario destacar que se trata de un planteo meramente formal, ya que la Defensa no argumentó de qué modo esa instrucción podía mover a confusión al Jurado...” (del voto del Dr. Fernando J. Zvilling).

Valor de los alegatos de las partes.

“...La Defensa plantea que nada se dijo –no se instruyó- respecto de qué valoración y/o utilidad debía dar el Jurado a los alegatos finales de las partes... En todo Juicio por Jurados se explica a los ciudadanos cuáles son las partes. Como surge de la sentencia, se les hace saber que los alegatos que ellas efectúan no son prueba. Pero pretender que se les diga qué “valoración” –esto es ambiguo- o “utilidad” debe darse a los alegatos sólo podría mover a confusión –más aún en la primera forma propuesta-. Cualquier Jurado debidamente instruido que presenció la producción de las pruebas, al escuchar los alegatos podrá coincidir total o parcialmente con una de las hipótesis, y luego, en el proceso deliberativo posiblemente discutirán sobre lo que las partes alegaron. Pero, de allí a derivar como una necesidad absoluta la de formular una instrucción sobre algo obvio, es claramente innecesario...” (del voto del Dr. Fernando J. Zvilling).

Instrucciones al Jurado. Exceso en la Legítima Defensa. “Cuestiones de hecho” y de “cuestiones de derecho”. Agravio por no haberse introducido oficiosamente la instrucción.

 

“...La defensa pretende que el juez técnico debió introducir oficiosamente la instrucción, más allá de una propuesta concreta de la defensa. Sin embargo, tal postura no es aceptable procesalmente, desde que las instrucciones sobre este tipo de cuestiones guardan relación con la teoría del caso de las partes. Si la Defensa en ningún momento del Juicio planteó la posible existencia del “exceso”, de no surgir como probable su existencia, no puede el Juez técnico introducirla...”

“...También señaló la defensa –aunque confusamente- que el juez, en la cesura, debió calificar los hechos como subsumibles en la forma del Exceso en la Legítima Defensa. Sobre el punto distintas Salas de este Tribunal de Impugnación y el Tribunal Superior de Justicia se han expedido. La calificación jurídica no se discute en la cesura, sino que como lo establece nuestro ordenamiento procesal, el marco de los hechos se fija mediante las instrucciones sobre el derecho que el Juez técnico brinda al Jurado. Como sostuviéramos con la Dra. Martini en "MENDEZ, HECTOR DAVID S/Homicidio”, legajo MPFNQ 10637/2014, es imprescindible recordar que el Jurado es el “Juez de los hechos”, en tanto que el Juez técnico que dirige el debate es el “Juez del derecho”...”

“...lo que es materia de decisión del Jurado como “cuestión de hecho” se patentiza más aún en el caso de la “Legítima Defensa”, o, en su defecto, como ocurre en el presente, en el “Exceso en la Legítima Defensa”. Al Jurado se le debe explicar desde la óptica jurídica cuáles son los elementos fácticos de la causal de justificación. Es decir, es una cuestión jurídica que delimita la materia de los hechos (por ej. agresión ilegítima, falta de provocación suficiente, etc.). Y precisamente, son esas “cuestiones de hecho” las que deben ser decidas por el Jurado, y no por el Juez técnico en la cesura. El derecho aplicable ya fue objeto de instrucción en el Juicio...” (Del  voto del Dr. Fernando J. Zvilling)

Estándar de la duda razonable. Abordaje de la Impugnación.

“...La Defensa se limitó a realizar algunas conjeturas, como por ejemplo que de haber tenido la intención de matar, Cayulef habría citado a Linares en un lugar más alejado y oscuro de aquel en el que ocurrió el hecho. No sólo eso, le hubiese dado varios puntazos “por su deseo de venganza”, y no sólo uno como finalmente ocurrió. O que por su acción –de Cayulef- y de la esposa, lo trasladaron al hospital...la Defensa no aborda la impugnación contra la decisión del Jurado del modo en el que reiteradamente se ha señalado desde el Tribunal de Impugnación, en precedentes como “Morales” y “Béliz”. Debe advertirse que este proceso meramente conjetural no permite al Tribunal apreciar el cuadro probatorio en forma integral. La Defensa, al entender que existe un veredicto contrario a prueba, necesariamente debió llevar adelante un examen integral de las evidencias y/o pruebas producidas en el debate, para luego señalar las razones por las cuales un Jurado debidamente instruido no podría haber emitido un veredicto de culpabilidad...” (Del  voto del Dr. Fernando J. Zvilling). 

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