Interceptación en la vía pública. Requisa y secuestro. Aprehensión y posterior internación provisional. Cuestionamiento mediante acción de hábeas corpus. Inadmisibilidad: apartamiento del fallo "Fernández Prieto y Tumbeiro vs. Argentina"

Local \ Buenos Aires \ Cámara de Apelación y Garantías de Bahía Blanca
Fecha resolución: 20 - Nov - 2020

Este caso se originó cuando los agentes policiales interceptaron en la vía pública a una persona a la que identificaron como C. C. E., "(...) conocido del ambiente por estar involucrado en varios procesos judiciales pendientes, vinculados a delitos contra la propiedad (...)". Asimismo, en el acta de procedimiento se destaca que llevaba consigo una mochila de tela de color blanca y que, al advertir al móvil policial, comenzó a mirar por arriba de sus hombros e intentó cambiar de dirección en dos oportunidades.
Una vez interceptado, los efectivos le consultaron acerca de los motivos de su presencia en el lugar y sobre los elementos que llevaba en la mochila.
Más tarde le exigieron que exhibiera esos efectos y al no poder justificar su origen, procedieron a su secuestro por "necesidad y urgencia". Como también al traslado de C. a la dependencia policial.
Seguidamente, encendieron la notebook que estaba dentro de la mochila y a través de los perfiles de distintas aplicaciones, dieron con la persona que habría sufrido la sustracción de esos objetos y con el lugar en que el robo se habría producido. Por lo que el imputado fue aprehendido formalmente.

En razón del informe psiquiátrico agregado al expediente, la fiscalía solicitó su internación provisional en los términos del artículo 62 del Código Procesal Penal bonaerense. Requerimiento al que la magistrada a cargo del Juzgado de Garantías hizo lugar.

Anoticiada la defensa oficial de esta decisión, la cuestionó mediante la interposición de una acción de hábeas corpus ante la Cámara de Apelación y Garantías.
Consideró que en la resolución se había pasado por alto la invalidez evidente del procedimiento policial de inicio. Precisamente, puso de resalto que la actuación de la policía había sido contraria a los estándares fijados por los tratados internacionales y la normativa interna.
En base a lo establecido recientemente la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso "Fernández Prieto y Tumbeiro vs. Argentina", concluyó que la interceptación de C. no se relacionó con alguna circunstancia concreta que indicara objetivamente que presumiblemente había cometido un delito o estaba por hacerlo sino en apreciaciones absolutamente subjetivas que descienden de estereotipos ("antecedentes" por delitos contra la propiedad, presencia en ese lugar, llevar una mochila, mirar por arriba del hombro, etc.).
Subrayó que salvo un eufemismo, esa interceptación no podía ser calificada como algo distinto a una privación de libertad. Privación de libertad que contradecía esos estándares y tampoco se ajustaba a la legislación local.
Indicó que se trataba de una aprehensión que escapaba a los supuestos de los artículos 153 y 154 del Código Procesal (a los que remiten los artículos 294, inciso 8°, de ese cuerpo y el 15, inciso "b", de la Ley nro. 13482).
Y también al del artículo 15, inciso "c", de esta última ley puesto que sencillamente no era necesario conocer su identidad (más allá de la dudosa constitucionalidad de la disposición).
Sintetizó que no había motivos suficientes y válidos para interceptarlo, interrogarlo, exigirle que mostrara los objetos que llevaba en la mochila y conducirlo a la seccional.
Hizo referencia a lo expresado por el doctor Petracchi al votar en disidencia en el fallo "Fernández Prieto" de la Corte Suprema federal y recordó que el análisis de la legitimidad de la actuación policial debía hacerse ex-ante y no bajo el prisma de su eficacia; circunstancia esta que no alcanza para dotarla de validez.
Por lo que postuló la acogida favorable de la acción de hábeas corpus articulada, la declaración de invalidez del procedimiento inicial por afectar garantías constitucionales y resultar contrario a la legislación local, y la extensión de esa nulidad a los actos posteriores, incluida la resolución en crisis.
En consecuencia, pidió el cese de la custodia policial y la puesta en conocimiento a las autoridades del hospital donde permanecía internado que esta medida quedaba sujeta estrictamente a criterio médico y de lo que dispusiera el Juzgado de Familia en turno, órgano al que debería otorgarse intervención.

La Sala I de la Cámara de Apelación y Garantías del Departamento Judicial Bahía Blanca declaró inadmisible la petición de hábeas corpus. El juez Soumoulou, a cuya opinión adhirió el juez Barbieri, señaló: "(...) no advierto 'a simple vista' irrazonabilidad y arbitrariedad en los motivos que impulsaron a los preventores para interceptar y requisar las pertenencias que llevaba el encausado, conforme surge del acta de procedimiento que se impugna. Considero así que, no se advierte prima facie irregularidad flagrante en el procedimiento, del que pueda inferirse injerencias discrecionales de la autoridad en el ámbito de privacidad del imputado, y permitan el ingreso a un análisis profundo a través de esta acción sumaria y excepcional (...)".
Por último, se estableció que el pronunciamiento no podía ser atacado válidamente por la vía excepcional del hábeas corpus y que la defensa contaba en todo caso con el mecanismo ordinario de la apelación.

Descargar archivo 1 : fallos49596.pdf
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