doctrina

Justicia de ejecución penal: ¿a dónde vas?

Los autores Mario Alberto Juliano y Fernando Gauna Alsina analizan en este interesante artículo la actualidad de la justicia de ejecución penal.

Inician explicándonos que la justicia de ejecución penal representó un soplo de aire fresco en los oscuros pasillos carcelarios, poniendo en claro la existencia de una autoridad externa e independiente en condiciones de ejercer control sobre la actividad administrativa. La potestad penitenciaria dejaba de ser exclusiva y excluyente y, en alguna medida, pasaba a estar compartida con personas investidas de la autoridad de la ley, capaces de enmendar ciertas situaciones.

Que, a partir de ello, comenzaron a aparecer valientes resoluciones judiciales tendientes a poner límites al ejercicio discrecional de la autoridad penitenciaria. Se inicia una importante corriente de control de las condiciones de detención y revisión de las sanciones disciplinarias, con un fuerte y renovado protagonismo del habeas corpus, no solo como herramienta para atender situaciones individuales, sino también colectivas. El conocido precedente “Verbitsky” es uno de los puntos más altos de esta avanzada de litigación estructural y estratégica. Del mismo modo, decisiones orientadas a establecer un cupo para el alojamiento, más allá del cual resultaba inadmisible ingresar nuevas personas privadas de la libertad.

Ahora bien, a veintidós años de estos albores de la justicia de ejecución penal en la República Argentina, los autores buscan hacer un balance de los resultados que arrojó su actuación. 

Nos llena de alegría y tristeza publicar este artículo. Alegría porque lo coescribe nuestro querido Mario Juliano, mentor de la Revista Pensamiento Penal. Tristeza, porque lo extrañamos mucho. Nos quedan sus palabras y sus empresas, que iluminan y transforman.

Descargar archivo 1 : doctrina89452.pdf
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